Rosario Valdés – Decidí ser voluntaria

Mi nombre es Rosario Valdés tengo 26 años, soy matrona y este 2015 decidí hacer una pausa y viajar con un sentido extra, decidí ser voluntaria.

Una vez terminados mis estudios, y ya trabajando hace 2 años como matrona en un hospital público de Santiago, decidí que no quería ser parte del “yoismo” (como yo lo llamo) de esta sociedad, me refiero al ciclo que estamos acostumbrados a seguir y vivir hoy en día; Todos fuimos al jardín, al colegio, luego la mayoría – y los que fuimos afortunados – a la universidad para “ser alguien” después de eso muchos se compran un auto para si mismos un departamento para si mismos, luego no puede faltar el viaje generalmente a Australia y a recorrer el sudeste, después de esto se supone que tenemos hijos para “estar completos” y luego ya eres viejo y disfrutas de todo lo que lograste en tu vida….lo que lograste en tu vida siempre para TI y por TI, pero en que momento le fuiste útil a un otro? Creemos que por compartir fotos de que el mundo debe cambiar y por donar el vuelto (esa moneda de1 o 10 pesos que nos hace bulto en la billetera) sentimos que hemos cumplido y si vemos la Teletón y hacemos una donación tenemos listos nuestros actos del año, creo que para cambiar el mundo no sólo necesitas donar lo que no necesitas o compartir fotos en internet, creo que como turista puedes dar más que ingresos por cantidad de cerveza tomada o hoteles visitados. Después de plantearme todo esto y darme cuenta que efectivamente estaba siguiendo este “yoismo” del que no quiero ser parte pero que sí quiero viajar, quiero conocer, quiero aventurarme ir a fiestas al rededor del mundo pero – al mismo – tiempo ser un aporte. Ahí fue cuando encontré lo que fue para mi la mezcla perfecta, ser voluntaria fuera de Chile, haciendo lo que me gusta; ayudando a dar vida y haciendo turismo al mismo tiempo.

Apenas aclaré mi mente me puse a buscar una ONG la cual me diera confianza y me gustara su trabajo tanto con el voluntario como con los favorecidos por ésta, me llevé grandes sorpresas ya que hay ONGs que pueden cobrar MILLONES por ayudarte a ser voluntario, ¿irónico no? Uno siempre cree que es levantar la mano decir “yo quiero ser voluntario” y se abrirán un millón de puertas, bueno no es así. Pero en fin, como ya estaba tan decidida que quería dejar la rutina y ese ciclo de vida al que  -al parecer – estamos todos destinados a seguir, continué en mi búsqueda hasta que encontré la ONG que más me gustó e hice mis papeles, conté con el apoyo de mi hospital y me fui.

Dejé Chile el 17 de Septiembre rumbo a Uganda, país el que ni siquiera conocía su nombre antes de partir, pero sabía que era
África y que en algo podría ayudar.

Estuve dos meses ahí, específicamente en Iganga (un pequeño pueblo) trabajando en Igangas District Hospital, donde me di cuenta lo que es no contar con NADA, no habían profesionales capacitados, no habían guantes, hasta 3 pacientes por cama, muchísimos de ellos en el suelo, cada mujer para parir llevaba su bolsa de basura la cual era utilizada como sabana, y así un sin numero de falencias que no hay tiempo de analizar por que la cantidad de pacientes por minuto no te daba el tiempo. Una vez inserta en la maternidad en Uganda, uno se imagina que todos estarán felices de ver una voluntaria, la verdad no es así. Debes ganarte el respeto demostrar que sabes pero sobretodo respetar sus conductas y sus formas de hacer las cosas, porque aunque suene irónico no viniste a cambiar el mundo. Viniste a ayudarles a colaborar y tratar de mostrarles que hay más formas de hacer las cosas, intercambio de conocimiento como les decía yo. Con el tiempo, el respeto ya ganado logramos grandes cosas y sobretodo formamos un gran equipo de matronas ya que nos unía el amor y la pasión por la vida que está en camino, tratar de sobrellevar un parto en las peores condiciones pero lleno de amor,respeto y de la forma mas digna posible. Tratar sobretodo de ayudar en la formación de los futuros profesionales de la salud, enseñarles el respeto por los pacientes, la dedicación y ética fue una de las metas que me propuse y de las cuales me fui muy feliz.

“Kangaroo Style Iganga District Hospital Corazón llenísimo (Foto Autorizada)”

Pero obviamente no todo fue tan maravilloso; ver ratones en un hospital es chocante, ver que todavía existen profesionales de la salud que les pegan a sus pacientes es aberrante y prehistórico, pero darte cuenta que el valor de la vida es otro al que nosotros estamos acostumbrados es muy fuerte. Darte cuenta que se corta la luz, cosa muy común en Iganga, y todos tus pacientes prematuros que con todo en contra para poder sobrevivir han dado la batalla de sus vidas para lograrlo, pero que con este corte de luz se acaba el oxigeno y ya no depende de ti poder mantenerlos con vida, ver que a nadie le afecta y que para todos es normal que vayan a  morir por un simple corte de luz , darte cuenta que el valor de la vida o lo duro de la muerte no es tema para ellos, es darte cuenta de lo lejos que estas de tu país y de lo injusto que puede llegar a ser nacer en el otro continente. 

12388196_10156289119685043_1504057009_n

Con mucha pena y nostalgia deje Uganda para dirigirme a una nueva experiencia ahora en Nakuru Kenya, algo totalmente distinto, me encontré con personal capacitado, con recursos, pero aún así muy abiertos a este intercambio de conocimientos que vivimos todos juntos dentro de la maternidad. Me quedo con frases como “Algún día me gustaría saber hacer las cosas como las haces tú, con tu amor y conocimiento“(Alumno de enfermería) “Tienes un corazón maravilloso, gracias por venir desde tan lejos, ser mi amiga y devolverme la esperanza“(Paciente en su propio parto,Nakuru KEnya)”Eres el mejor regalo que Dios nos podría haber enviado“(Matrona Hospital Iganga)

12387803_10156289112560043_201841981_n

Me quedo con un sin fin de sensaciones algunas maravillosas, algunas muy amargas e inimaginables. Sé que no cambie el mundo, pero trate de tocar la vida de cada uno de mis pacientes, traté de ayudar en lo que más pude, traté de enseñarle a cada uno de mis alumnos conocimientos actualizados, respeto y amor por sus pacientes y por lo que hacen.

“parto gemelar, sin oxitocina artificial ni desgarros (Foto autorizada por una gran y valiente madre)”

Con esto invito a todos aquellos que quieran viajar a  – quizás – dentro de su viaje hacer una pequeña pausa, vivir con una familia del lugar que están visitando, vivir sus condiciones de vida, insertarse en la cultura, comer su comida, y hacer algo por un otro. Después podemos retomar un viaje de descanso absoluto irnos a la playa y disfrutar pero con el corazón lleno y el alma consciente de que por lo menos trataste de hacer algo por el mundo, mas que criticarlo y compartir fotos en facebook.

12366683_10156289120110043_1093179703_n


Comments

comments