Pongámonos serios

Emprender no es fácil, cuesta y mucho. Sacrificas desde tiempo hasta plata sin saber con certeza si terminará bien o mal, pero ¿cómo podría terminar mal? A veces pensamos que sólo las victorias son éxitos cuando el “fracaso” también lo es, ¿o no aprendemos de ellos? ¿todos los exitosos lograron todo lo que querían de una, no se cayeron nunca?

Es un trabajo de todos los días, físico y mental. Por un lado te las ingenias para cubrir todo; trabajo, proyecto, cosas extras de la vida…y por otro haces el ejercicio mental de autoconvencerte que estás en lo correcto. Muchos, por cariño o mala onda, te preguntarán si estás segura ¿qué les dirás? Es más fácil decir que; no es el momento adecuado o que no estás preparada aún pero ¿Y quién lo está?

Emprender son un sin fin de preguntas con miles de respuestas, y emprender no es sólo alcanzar el éxito. Es también caerse, deprimirse, darse cuenta que no puedes levantarte tarde porque hay cosas que deben hacerse. Gente que te copia, otra que te acusa de copiar a alguien más…pero otras que te apoyan sin siquiera conocerlas.

No busquen emprender pensando que se librarán de las horas laborales marcando tarjeta, emprendan porque sienten que estarán haciendo algo que aman. Emprender es un concepto tan amplio y tan usado…así que crea tu propia idea de lo que significa para ti, y ten presente que no será fácil pero – por lo menos – estarás satisfecha contigo.

Da igual sino resulta, muchas cosas no te resultarán, pero si no fue a la primera será a la segunda, tercera incluso la número 20. No te caigas para quedarte ahí, levántate, aprende y arma de nuevo tu camino…y sé feliz!


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